
Título original: Hija de lobos
Autor: Víctor Conde
Editorial: Minotauro
Colección: Terror
Fecha Publicación: 13/09/2011
ISBN: 978-84-450-7839-6
Páginas. 363
Precio: 17.00 €
Sinopsis del libro:
«Rhum era el último lugar que se me habría pasado por la cabeza a la hora de buscar refugio, pues sus campos deshabitados, sus mares de jacintos y las verdes jorobas del Cullin se quedarían grabados para siempre en mi cabeza como “el lugar donde todo empezó”.»
Escocia, 1826. La isla de Rhum está siendo desalojada con el fin de dedicarla a la cría de ganado. Sin embargo, un erudito en los misterios de la ciencia llega para ocupar la única casa que hay en la isla, una mansión de rotundos muros, acompañado por su hija adolescente y su hijo pequeño, que padece una terrible enfermedad.
Pero la presencia de los extranjeros parece haber despertado algo en la isla, algo antiguo y malvado que hasta entonces vivía sólo en las leyendas locales. La hija mayor, Sabine, deberá dejar atrás sus sueños de adolescente para enfrentarse a un mundo lleno de sombras y peligros, si quiere salvar su propia vida y la de su hermano...
Comentario personal:
Desde que acudí a la presentación del libro, hace unos meses, estaba dudando entre leerlo o no. Las historias de terror no son mis favoritas, pero el autor insistió tanto en la historia de amor que se escondía tras sus páginas, que al final acabé yendo a buscarlo a la biblioteca, donde además, alguien que me vio con el libro en la mano me habló maravillas de él.
Hija de lobos nos lleva de vuelta a los orígenes de la licantropía, eliminando los atributos inventados por el cine moderno y sumergiéndonos de lleno en las supersticiones de la mitología medieval. La labor de documentación sobre el mito original es palpable durante toda la lectura, y si a esto le añadimos una ambientación, una prosa y unas descripciones de una exquisitez absoluta, tenemos uno de esos libros que arrastran al lector y lo hacen visualizar cada una de las escenas como si las estuviese viviendo en primera persona. Sin duda alguna, en este aspecto la obra se lleva un sobresaliente, y con estos factores y una historia bonita y llena de posibilidades, devoré, de un tirón, casi tres cuartas partes de la novela.
Ya digo más arriba que no soy aficionada a las historias de terror aunque, en esta ocasión, no ha sido el miedo el factor que me ha empañado el disfrute de la lectura. Cierto que un estómago sensible como el mío ha protestado ante determinadas escenas en las que mis ojos apenas se han detenido, pero no son las escenas violentas las que más me han incomodado, por mucho que hablemos del instinto animal en estado puro...
El libro, hasta la primera mitad, me pareció lúgubre, precioso, misterioso y mágico. Después, se convirtió en una cosa con la que, por cuestión de gustos personales, disfruté menos. Además, y es difícil explicarme sin hacer spoilers, no reconocí a determinado personaje en la segunda parte, no vi ni un atisbo, ni un guiño, ni nada que me hiciera creer que se tratara de la misma persona, me faltó esa conexión entre el antes y el después, lo que hizo que, en cierta manera, yo no lo sintiera como una evolución del individuo en cuestión, sino como dos personajes completamente distintos que nada tenían que ver entre sí. Otra cosa que me ha descolocado es la última aparición de Delphine en la historia, espero tener la oportunidad de preguntarle al autor sobre ello.
Es el momento de decir que en la web solo he leído reseñas con comentarios positivos y que, además, las personas que me han hablado de esta novela en primera persona han quedado encantadas. Yo me enamoré de la primera parte del libro, pero hay quien, por el contrario, ha encontrado mucho más emocionante la segunda, ya se sabe que sobre gustos no hay nada escrito, así que es cuestión de probar...
Una cosa más, las anotaciones a final del libro y encima, separadas por capítulos, me han resultado de lo más incómodo. Yo, cuando leo, no presto atención al capítulo por el que voy leyendo, y si además de tener que ir al final a buscar las notas, tengo que ponerme a pasar páginas para averiguar en qué capítulo estoy, pues más difícil todavía. Al final desistí de intentar leerlas todas. Me declaro fan de las notas al pie de la página.
Lana Drown.