
Título original: The Probability of Miracles
Autora: Wendy Wunder
Editorial: Luna Roja – La Galera
ISBN: 978-84-246-4154-2
Precio: 16,95 €
Sinopsis web editorial:
Cam Cooper tiene diecisiete años y ha pasado los últimos siete años de su vida entrando y saliendo del hospital. Y la última cosa que quiere hacer en el poco tiempo que le queda es trasladarse a más de 2.000 quilómetros, a una población llamada Promise, en Maine. Promise es un pueblecito famoso por los sucesos milagrosos que ocurren de vez en cuando. Cam y su madre iniciarán un viaje buscando aquello que desconocen mientras el tiempo, insobornable, transcurre de una manera agridulce; y descubrirán que lo que dicen de Promise no es nada exagerado. Cam encontrará lo que, sin saberlo, estaba buscando.

Comentario personal:
Promise es un libro que me entró por los ojos. No sabía nada de su argumento, pero su título y su portada me sugerían una lectura cargada de energía positiva, y eso me gustaba. Después de leerlo, y a pesar de la grave enfermedad que padece la protagonista, pienso que mi primera impresión no era desacertada, pues la manera en que está enfocado me ha resultado mágica y, aunque pueda parecer contradictorio, esperanzadora.
La primera mitad del libro la leí sin involucrarme demasiado, sin que me entusiasmara especialmente y sin tener muy claro si la lectura llegaría a emocionarme o si me iba a resultar indiferente, pero desde el principio algo llamó mi atención e hizo sumar varios puntos a su favor. A menudo me quejo en las reseñas de lo exasperantes que me resultan muchas novelas juveniles norteamericanas porque sus personajes pretenden ser un saco de buenas y santurronas virtudes. Promise ofrece algo distinto, una protagonista a la que se le permite hacer cosas políticamente incorrectas sin moraleja detrás que profese que hay cosas que no deberían desearse, ni hacerse. Y no solo ella, durante todo el libro hay detalles que sorprenden en ese sentido, y que seguramente no llamarían en absoluto la atención de una persona que no acostumbre a leer juvenil, pero que sí pillan por sorpresa a alguien como yo, aburrida de tanto intento de adoctrinamiento.
La segunda mitad del libro me gustó mucho más, pues fue cuando empecé a sentir la magia y el encanto de un drama impregnado de colores, de una dura realidad azucarada por los pequeños milagros del día a día, y a percibir que en los malos momentos también hay espacio para las cosas buenas. La verdad es que he disfrutado mucho con la emoción agridulce que me ha ofrecido esta lectura, es de esos libros que guardaré para releer algún día.
Lana Drown.
La primera mitad del libro la leí sin involucrarme demasiado, sin que me entusiasmara especialmente y sin tener muy claro si la lectura llegaría a emocionarme o si me iba a resultar indiferente, pero desde el principio algo llamó mi atención e hizo sumar varios puntos a su favor. A menudo me quejo en las reseñas de lo exasperantes que me resultan muchas novelas juveniles norteamericanas porque sus personajes pretenden ser un saco de buenas y santurronas virtudes. Promise ofrece algo distinto, una protagonista a la que se le permite hacer cosas políticamente incorrectas sin moraleja detrás que profese que hay cosas que no deberían desearse, ni hacerse. Y no solo ella, durante todo el libro hay detalles que sorprenden en ese sentido, y que seguramente no llamarían en absoluto la atención de una persona que no acostumbre a leer juvenil, pero que sí pillan por sorpresa a alguien como yo, aburrida de tanto intento de adoctrinamiento.
La segunda mitad del libro me gustó mucho más, pues fue cuando empecé a sentir la magia y el encanto de un drama impregnado de colores, de una dura realidad azucarada por los pequeños milagros del día a día, y a percibir que en los malos momentos también hay espacio para las cosas buenas. La verdad es que he disfrutado mucho con la emoción agridulce que me ha ofrecido esta lectura, es de esos libros que guardaré para releer algún día.
Lana Drown.









