Con el pelo cardado y ataviada con hombreras y estampados horteras, no deja de venir a mi mente una canción... ¿Quién eees? Soy yoooo. ¿Qué vienes a buscaaar? A tiiii. Ya es tardeeee. ¿Por quééééé? Porque ahora soy yo la que quiere estar sin ti...
Plexiglas zurra al mar con su varita [Accio reseña!] clim*
CADA SIETE OLAS
de Daniel Glattauer
Editorial Alfaguara, noviembre de 2010
ISBN: 978-84-204-0639-8
280 páginas
Sinopsis según web de la Editorial:
Nunca habíamos estado tan cerca y al mismo tiempo tan lejos.
1) ¿Ya conoces a Emmi Rothner y a Leo Leike? Entonces es que has leído Contra el viento del norte, la inusual historia de amor en que dos personas que jamás se han visto se enamoran perdidamente por e-mail.
2) ¿Opinas que los enamorados se merecían verse personalmente, aunque fuera sólo una vez? Comienza a leer Cada siete olas.
3) ¿Te dispones a abrir este libro sin conocer Contra el viento del norte? Aquí tienes el equipaje necesario: Leo Leike vuelve de Boston tras poco menos de un año. En casa lo esperan noticias de Emmi Rothner. Ambos se dan cuenta de que sus sentimientos no han cambiado y piensan que quizá deberían verse una vez en persona. Pero Leo ha empezado una relación y Emmi sigue casada…
Daniel Glattauer vuelve a cautivar a los lectores y a la crítica internacional con su peculiar mirada sobre las relaciones amorosas en nuestro tiempo. Emmi y Leo nos enseñan que, después de que seis olas rompan
en la orilla llega la séptima, y ésa trae siempre muchas sorpresas.
Comentario personal con spoilers, (se recomienda haber leído Contra el viento de norte, reseña aquí).
Si con el primer volumen de Emmi y Leo me vestí al más puro estilo de las folclóricas y trote cual pastorcilla enamorada por la pradera verde, con este segundo libro me he visto forzada a volver a los 80 y rememorar al dúo Pimpinela. No sólo eso, he tenido que llegar a la conclusión de que el dueto argentino tenía las cosas más claras que la pareja internauta, ¡imagina!
Si Contra el viento del norte me enamoró y me cegó, Cada siete olas me ha dejado los ojos más abiertos que los del cangrejo Sebastián sorprendido. Y lo peor de todo, me he sentido tan dolida, tan triste y tan desilusionada con lo que era una maravillosa historia de amor imposible, que he decidido conservar en mi estantería sólo el primero de los dos libros. Un libro más sincero, más acertado y perfectamente autoconclusivo.
No puedo negar que yo también quise que Leo y Emmi terminaran juntos, amándose y disfrutándose más allá de los e-mails, pero no de esta manera. NO destrozando una historia que en esencia era perfecta y NO maltratando a unos protagonistas y dejándolos sin esa chispa que me hipnotizó en el primer libro. Y es que en cuanto terminé Cada siete olas, su lectura me dejó defraudada. Era como si Glattauer hubiera descafeinado su historia y la hubiera escrito por el simple hecho de “contentar” a los fans que anhelábamos ese encuentro. Incluso los diálogos eran menos mordaces e irónicos y más irascibles, infantiles y desustanciados. Está bien, reconozco que algunas partes son buenas, muy buenas, que Leo sigue en esa línea del personaje maravilloso que fue, de ahí que le de 3 libritos de 5 como puntuación al libro, pero Emma... ¿Emma? Este personaje es una copia barata de lo que fue. Ni come, ni deja comer, es celosa, egoísta, inmadura y exasperante al máximo. ¡Qué lástima de verdad! ¿Y la última página? ¿¿¿Qué es esa última página??? No la arranqué porque el libro no era mío, te adoro Elwen ^^ , que si no, la quemo ¬¬
En fin, que me leeré de nuevo Contra el viento del norte para que se me quite este mal sabor de boca y recuperar la maravillosa sensación que tuve cuando lo leí por primera vez, allá por el mes de julio.
Plexibesicos a montones***













