Título original: Guilty Pleasures.
Autora: Laurell K. Hamilton
Editorial: Gigamesh
ISBN: 978–84–96208–09–4
Año: 2006 (original 1993)
P.V.P. 16,00 €
Páginas: 274
Sinopsis:
«Soy la Ejecutora y no salgo con vampiros. Los mato.»
El cóctel de géneros más explosivo de los últimos tiempos: policiaco, ucronía, terror, fantasía y romance, todo a la vez.
De complexión menuda y lengua afilada, Anita Blake no es alguien a quien convenga subestimar: levanta muertos para ganarse el sustento, y la policía de San Luis recurre a ella cuando necesita asesoría en casos que involucran lo sobrenatural; está curtida en mil batallas y tiene licencia para matar vampiros. No siente simpatía alguna por ellos, pero contra todo pronóstico, se descubre investigando una serie de asesinatos... precisamente de vampiros.
Laurell K. Hamilton irrumpió en la temática vampírica con una propuesta tan original como contundente. Abraza sin complejos convenciones de diversos géneros y utiliza su imaginería en ambientes cercanos y familiares, en los que pone en marcha mecanismos narrativos de una eficacia endiablada. Desde su publicación original, el éxito que ha cosechado la serie la ha convertido en un verdadero icono cultural y en el referente obligado de una nueva categoría editorial.

Comentario personal:
¿Quieres leer un libro con mucha acción, vampiros peligrosos, y una protagonista de armas tomar llena de cicatrices? Esta es una buena opción. También hay zombis, hombres–rata, y una sociedad en la que humanos y seres sobrenaturales conviven legalmente. Anita es Reanimadora, levanta a los muertos cuando es contratada para ello. Pero también es conocida como La Ejecutora, pues hace horas extras matando vampiros malos de esos que se cargan a la gente. Sin embargo, lo mejor de Anita Blake es su carácter, la forma en que te narra los acontecimientos y te hace soltar una carcajada en los momentos más álgidos de la historia:
Probé a respirar profundamente, pero no conseguí gran cosa. Puse la llave en el contacto.
—No corras; no te puedes permitir que te pare la policía. Calma, Anita, calma. —De vez en cuando me da por hablar sola. Me doy unos consejos cojonudos. Y a veces hasta los sigo. (pag. 209)
El libro se ha catalogado en multitud de géneros: Urban fantasy, terror, fantasía, policíaco, ciencia ficción (¿?), … pero al fin y al cabo lo que interesa es que tiene un ritmo trepidante que no da tregua en ningún momento. Tengo que confesar que lo que más me ha gustado de la historia es que Anita me ha llevado de la mano por ella, que es lo mismo que decir que la fuerza del libro recae fundamentalmente en el carisma de su personaje principal. Con el resto de elementos del libro no he conectado tanto, y aunque devoré las cien primeras páginas de una sentada, luego sentí que mi entusiasmo inicial iba aflojando. Quizás tuvo que ver el hecho de que adiviné quién era el asesino demasiado pronto, o simplemente fue cuestión de gustos personales, porque no hay ninguna razón objetiva. Una cosa sí tengo clara, me encantaría ver la adaptación en una serie de televisión...
¿Lo malo? Es una serie (larguísima) de la que sólo se han publicado tres títulos en España cuando en USA va a salir ahora el número veinte. Se dice de esta colección que tiene un alto contenido sexual, algo de lo que no podremos disfrutar en este primer libro. Tiene incluso adaptación al cómic. En fin, Placeres Prohibidos me ha gustado, pero no ha hecho que me quede desesperada por leer el segundo, así que me daré un tiempo y cuando vuelva a necesitar adrenalina literaria iré a por el siguiente, así voy dándole tiempo a Gigamesh...
Lana Drown.










